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jueves, 24 de agosto de 2017   02:45 
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Columnas de Opinión
Diego Ignacio Lozano
Diego Ignacio Lozano
Ya no formamos parte de esto

Es una costumbre (un mal hábito) la intromisión de ciertos padres en cuestiones que deberían ser resueltas en el ámbito escolar y aceptadas como normas a respetar; y por ende a cumplir. Los mismos padres que ya ni se molestan en acompañar a sus hijos hacia y de regreso de las instituciones educativas, proveyéndoles incluso de medios de transporte motorizados, se encaprichan por imponer su parecer ante lo que doctrinariamente corresponde y es regido por personas preparadas para proporcionarles a sus hijos lo que están incapacitados para darles.

Con rapidez, se forma una turba de progenitores que reclaman lo que les parece. Un poco de intuición y un poco de urgencia por demostrar presencia en la vida de hijos que los desconocen. Otro intento en vano de ser correspondidos por niños que perciben la situación, y avanzan en reclamos de púberes, en niñerías. Padres infantiles, niños manipuladores.

Lo inverosímil pasó a ser prohibido para luego tornarse realidad aceptada complacientemente. Hasta no hace mucho tiempo, nadie podía imaginarse a menores de edad conduciendo vehículos a motor para ir y regresar a sus escuelas. Mucho menos si estos menores siquiera habían comenzado su adolescencia, donde la menos la inexperiencia propia de todo niño es complementada por la carencia de cierto conocimiento o aptitud para realizar o resolver tal o cual cosa. En Pedro Juan Caballero, estas situaciones son realidades aceptadas en el día a día, incluso por las autoridades que deberían regular y amonestar las cuestiones expuestas.

No decimos nada. Todos de algún o de otro modo, aceptamos las cosas como vienen, y ahora comenzamos a enfrentar las consecuencias.

Siendo cómplices de la barbarie, llevamos a la hoguera a los que alguna vez fueron nuestros propios maestros, porque en la impotencia por asumir nuestro rol, intentamos equilibrar las cosas cuestionando a los auténticos formadores, que alguna vez constituyeron el pilar de nuestra comunidad, y hoy censuramos por intentar no ser parte de esto.


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