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jueves, 24 de agosto de 2017   02:44 
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Columnas de Opinión
Diego Ignacio Lozano
Diego Ignacio Lozano
Rohayhu Pedro Juan

El estilo de vida que hacemos propio depende de las condiciones geográficas del sitio que habitamos y también del sentido cultural que es propio del lugar. En este punto, no deberíamos dejar de advertir que Pedro Juan Caballero se ha convertido en una ciudad cosmopolita.

A partir de esa conclusión, resulta necesario plantearse la posibilidad de considerarnos ciudadanos útiles al objetivo del desarrollo, condición indispensable para lograr cautivar la atención de quienes nos visitan por cierta razón, que tal vez fue la misma que nos trajo a nosotros mismos o alguno de nuestros antepasados. Porque revisando la joven historia de Pedro Juan Caballero, advertimos que hace poco estuvo deshabitada, como esa habitación de hotel que acaba alguien de ocupar… como naturalmente ocurrió en algún momento de la historia con cualquiera de las ciudades que también se convirtieron en cosmopolitas.

Quienes hemos recorrido distancias, sabemos que la convivencia de diferentes culturas es, además de un buen síntoma, una cuestión necesaria para que se produzca la condición de turista; un visitante especial. El mismo que se multiplicará y contribuirá al desarrollo del lugar, del mismo modo que lo ocurre con el desarrollo industrial y consecuentemente económico. Es fácil notar las bondades que traen las fábricas, pero no es tan fácil darse cuenta de los que puede dar la industria del turismo.

Y cuando hablamos de condiciones favorables, no es suficiente detenerse en tópicos como infraestructura y promociones. Porque si nuestro comportamiento hacia el foráneo es agrio, podemos estar seguros que todo esfuerzo por conquistar simpatías será estéril en materia de turismo.

Rohayhu Pedro Juan es una modesta contribución que realizamos para mostrar una vez más cosas buenas de la ciudad; que alguna vez nos cautivó y donde decidimos quedarnos. Nuestra mejor recompensa es que, conocidos y extraños, entiendan ciertas cuestiones y acompañen a la gente que genera esas cosas.


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